¿Las pesas te hacen lento? La verdad sobre fuerza y velocidad
«Si haces pesas te vuelves lento», «te quedas cargado», «pierdes agilidad». Es uno de los mitos más repetidos en el deporte. Y la respuesta corta es: no. Lo que te vuelve lento no son las pesas —es hacerlas mal. Bien entrenada, la fuerza es justo lo que te hace más rápido y más explosivo.
No existe «el entrenamiento de pesas»
Para empezar, hablar de «las pesas» como si fueran una sola cosa ya es el primer error. No existe un entrenamiento de pesas: existen estímulos, cargas y velocidades distintas. Y cuánto te expones a cada uno depende por completo de tu deporte —e incluso, dentro de tu deporte, de tu posición y tus funciones—. Ahí está el criterio.
Un deportista necesita fuerza Y velocidad
Como deportista tienes que exponerte a estímulos distintos: mejorar tu fuerza máxima y mejorar tus máximas velocidades. Y hoy por hoy, la mejor herramienta que existe para trabajar todo eso es el entrenamiento de fuerza con cargas. Sí, las pesas.
La palabra mágica: intención
Aquí está la clave que lo cambia todo: la intención. Máxima intención, máxima velocidad en cada repetición. No es lo mismo hacer una sentadilla bajando y subiendo tranquilo —que puede valer si vienes de una lesión— que explotar con la carga, aplicando la mayor fuerza posible.
Con cargas ligeras es fácil: te mueves rápido, saltas alto. Lo difícil —y lo que marca la diferencia— es mantener esa intención cuando empiezas a meterle kilos a la barra.

No es solo músculo: es tu sistema nervioso
Cuando aplicas máxima velocidad con cargas grandes, no solo trabajas el músculo: le enseñas a tu sistema nervioso a reclutar muchas fibras y a aplicar fuerza a alta velocidad incluso contra resistencias enormes.
Piensa en un jugador de balonmano defendiendo a un rival grande, o en un luchador que necesita levantar y desplazar a su oponente a máxima velocidad. Eso se entrena con hierro pesado movido con intención —no con series lentas y cómodas—.
Darle caballos al motor
Y aquí viene lo bonito: si consigues aplicar altas velocidades con cargas pesadas, es como darle caballos al motor de tu coche. Cuando luego te mueves solo con tu propio peso —un salto de voleibol, un sprint— tienes mucha más potencia disponible.
Por eso no es lo mismo una sentadilla en la que bajas tranquilo y subes, que una en la que «bajas, tocas y vuelas», con máxima intención de fuerza.

La clave: tu deporte, tu posición y tus carencias
Así que no: las pesas no te hacen lento. Te hace lento hacerlas sin intención o entrenar estímulos que tu deporte no necesita. La receta es exponerte a las cargas y velocidades correctas según tu deporte, tu posición y —sobre todo— tus carencias.
Te lo contamos en este vídeo:
S4S Performance · Deportistas
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