Hay semanas en las que me quedo impresionado con mis entrenados.

Parece que se alinean las estrellas y hablan entre ellos para darme lo mejor y conseguir que vuelva a casa con una sensación de satisfacción tremenda. Es como si al hacerlo, me estuvieran dando un abrazo y me dijeran, “Adri, vamos por el buen camino”.

Sabemos que las personas somos capaces de cualquier cosa, pero al estar expuestos a tanta información debido a la televisión, videos de internet… Parece que poco nos puede sorprender.

Yo tengo el privilegio de poder sorprenderme con los logros de mis clientes. Conocerles el primer día, ponerles a prueba, analizarles física y psicológicamente y ver de que tipo de “atleta en potencia” estamos hablando. Desde ese momento, solo me queda dirigir la función y dejar que sean ellos los que se luzcan.

Esta semana quería dedicarle esta entrada a Maca (o Macatocha/Macatanga/ Macarrón… Y cualquier otro nombre que me pueda venir a la cabeza antes de llamar su atención).

Maca, no sólo estas rompiendo récords a nivel físico mejorándote en tus pruebas (ojo que la semana que viene… toca!), sino que de repente ha surgido en ti ese espíritu competitivo tan necesario para mejorar.

 Si tu grupo no entrena, buscas la manera de compensarlo, tu nivel de sacrificio y exigencia ha aumentado exponencialmente (sólo hay que verte correr!) y estás incluso dispuesta a entrenar bajo la lluvia!

Por eso y por muchas cosas más, esta entrada es tuya.

#MacaYouRock

¡Y congela esa sonrisa que nos hace tan felices a todos!

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