Uno de los aspectos más difíciles de entrenar grupos no profesionales es el control de las cargas.

¿Cuándo puedes pedir mucho? ¿Cuándo tienes que aflojar?

Sabes lo que hacen dos días a la semana contigo pero… ¿Hacen entrenos extra? ¿Tienen mucho estrés en el trabajo? ¿Están durmiendo bien?

Todo estos aspectos hacen que te den una sesión de 10 o de 0 o… Que te los tengas que llevar a Urgencias después del entreno y no les veas en un par de semanas.

Saber leer, saber preguntar, saber “dejarles salvar la cara” y ganarte su confianza se hace clave para que todo salga.

Estos golfos y un servidor venimos de un fin de semana muy especial, pero muy duro a la vez. Por lo que la prueba del kilómetro que les tocaba carecía de sentido.

¿Qué tal una sesión con un calentamiento de calidad y una competición multideporte donde puedan recuperar y a la vez irse con buenas sensaciones para apretar el jueves?

Hay cosas que no se aprenden en los libros y sí a base de echarle horas y, claro que sí, cagarla mucho.

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