El objetivo principal de nuestro trabajo son los resultados. Hacer a nuestros atletas correr más rápido, aguantar más tiempo colgados en la barra, levantar más peso, etc. Para saber la evolución del atleta y el efecto de nuestros programas en los equipos a lo largo del tiempo, les evaluamos periódicamente.

Estos tests nos orientan y determinan si debemos seguir con la planificación propuesta o realizar algún ajuste.

Como entenderás, para nuestros atletas el resultado de los tests es muy importante. Ponte en la piel de un opositor que tiene sus pruebas físicas en 2 meses. O de un jugador profesional del que su renovación de contrato depende de sus resultados.

El problema viene cuando los resultados de los tests son negativos, aunque todo indicaba a que deberían ser positivos. Y aquí viene un detalle que tenemos que tener en cuenta.


Un test te indica con 100% de fiabilidad de lo que has sido capaz (si corriste el km en 3:30, no hay duda de que eres capaz de hacerlo, pues ya lo hiciste) , pero no te indica si realmente alcanzaste tu 100%.


Pongámonos en situación imaginándonos que somos una opositora a CNP en su prueba de suspensión en barra:

Imagínate que tuvieras un clon en un mundo paralelo viviendo exactamente igual que tú. En el último test obtuvisteis el resultado de aguantar 60 segundos en suspensión en barra.

Ambas lleváis 6 semanas entrenando al máximo, siendo disciplinadas , levantándoos pronto para venir a entrenar, comiendo bien… y por fin llega el día de realizar el test de suspensión en barra. Pero en ese último día, hay una tormenta eléctrica que hace que los mundos paralelos dejen de se idénticos.

Tú te fuiste a la cama a la hora de siempre, leiste durante media hora y te quedaste frita. Sonó la alarma, desayunaste como siempre, y al llegar a nuestro centro te cruzaste con los compañeros de la hora anterior, que te saludaron contentos porque justo habían hecho record en sus pruebas. Te animan y empiezas la sesión con ganas. El resultado de tu test: 67 “. Piensas que todo tu esfuerzo está siendo recompensado, y decides ir un paso más allá y empezar a anotar los pesos que levantas para tener un mayor control de tu entrenamiento.

A tu clon en cambio se le torció la noche. Discutió con su pareja y se fue a la cama cenando un vaso de leche, porque no tenía cuerpo para cenar. Además a lo largo de la noche se despertó agobiada pensando qué sería de su relación. Por la mañana apagó la alarma 3 veces porque se notaba cansadísima y cuando por fin se levantó, tuvo que salir deprisa y corriendo cogiendo una manzana que comería por el camino. Cuando se cruzó con sus compañeras, percibió la situación como una amenaza, y le creó la inseguridad de no poder superarse y que las demás lo vieran. En efecto, el resultado de su test fue de 57″. Se fue desmotivada por el resultado, cuestionando su validez después del trabajo y sacrificio realizado.


Viéndolo desde fuera, las dos son capaces de ese 67″, pero recordemos que no somos carne y huesos. Somos carne, huesos, células, emociones, pensamientos, motivación…y ese día, todo lo que no es “carne y huesos” arruinó el día de nuestra clon.

Lucha por romper tus records en cada tests, ellos te dirán de lo que eres capaz, y cuando no lo seas, analiza si es que realmente no lo eres, o es que en ese momento concreto no lo fuiste. te toca analizar qué hizo que no lo fueras, y aprender a controlarlo para que no pase en el gran día.

Por eso decimos que un test siempre nos hace avanzar: o mejoramos, o aprendemos.

Un fuerte abrazo amig@s.

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